Máximo


Una noche llegué a mi casa y había un nuevo habitante en ella. Era un cachorro muy pequeño. En ese momento me di cuenta que se me había olvidado que mi perro había montado a una perra un tiempo atrás.
El cachorro era la cosa más pequeña y tierna que había visto en muchas lunas. Le tomé mucho cariño de inmediato. Era tan frágil e indefenso. Me dije que debía dormir con él en el sofá para cuidarlo. Lo puse en mi pecho y dormimos juntos.
A la mañana siguiente, me desperté todo torcido y con el pecho vacío. El perro no estaba. Lo primero que pensé fue "Lo maté mientras dormía. Seguro que se movió y me acosté encima de él, arrollándolo. Y ni siquiera le puse un nombre"
Pero no había sangre. El cachorro se había acurrucado en una esquina, salvándose de una muerte segura.
No sabía cómo llamarlo, así que le decía "Hijo de Pelusso", como se llama su padre. Por cierto, si alguna vez has leído que tener dos perros machos juntos es malo, se equivocan. La palabra acertada es terrible. Se pelean todo el tiempo.
A diferencia de su padre, al cachorro no le gustaba caminar. Los paseos eran agradables para todos, menos para él que se iba arrastrando. Pero eso sí, era muy valiente: le buscaba pleito a todos los perros que se consiguiera. Luego se iba corriendo a mis piernas para que lo defendiera.
Asimismo, me permitió tener más espacio en la biblioteca. Estaba demasiado abarrotada. Así que él rompió unos libros y cuadernos. Tan considerado. Me quedó más espaciosa.
A un perro así sólo lo podía bautizar de un modo: Máximo. No había nombre mejor. Tal vez no era común, pero era el que era. Desde entonces, han pasado seis años y aún me parece que es un cachorro.

Enviado el 15 de octubre de 2oo9

4 comentarios:

periodista lilimar dijo...

que bello, yo tambien tengo un perro identico se llama doky, es más tremendo. parece un niño. y bueno quiere destruir todo lo que consigue. pero una mascota en casa es maravilloso...

Alondra dijo...

Llevo dos semanas pensando en si quedarme con uno de los cachorros de la perra de mi vecina ( ay dios! que mal suena, bueno ya me entiendes jejeje)
Dice que va a llevarlos a la perrera, lleva un mes intentando venderlos, son dos chihuahuas.Estoy valorando los pro y los contra; mi costilla dice que es un insulto a los perros que él no saca "eso" a la calle, por otro lado la mujer necesita dinero y no es cosa de ponerme a regatear...
Después de leer tu escrito estoy peor, ya te contaré la decisión final.
Un abrazo

Lexy dijo...

Que lindo!! Yo tengo dos perras y creo que sucede lo mismo que con los machos, se la pasan peleando!!! Aunque eso si, cuando una sale de la casa o por alguna razón se separan, se ponen tristes de inmediato. Me encantó tu entrada por que me hiciste recordar como fue la llegada a mi vida de estos dos sere maravillosos que amo tanto. Salu2

Alafia dijo...

jajaja
es muy bueno
y tierno...
me encantan los perros
se me hace la boca agua
leyéndote