Divina licencia


Un día me dije que ya era hora de renovar la licencia de conducir. Me fui a la dirección de Tránsito Terrestre y pedí toda la información necesaria. Debía hacer un depósito bancario y aparecerme allí como a las seis de la mañana.
Me tocó un día miércoles y llegué a las 6.30. Antes de estacionarme, miré hacia donde debía hacer cola y había tres personas "¡Exagerados! Me pude haber venido un poco más tarde", pensé. Me estacioné en el edificio de al lado, donde se sacan los pasaportes. Yo estaba escuchando el nuevo cd de Shakira muy feliz (está muy bueno, por cierto, muy a pesar de Loba) cuando me di cuenta de que en el lado de los pasaportes estaban más de cien personas en cola. Me miraron feo, por lo que pensé "Pobres diablos, mi cola es mucho más pequeña"
La realidad fue otra: había mirado mal y tenía más de cien personas por delante. Resignado, me senté en mi sitio, esperando que el reloj marcara las ocho de la mañana, que era la hora en que comenzarían a atender al público.
Me llevé un libro para matar el tiempo. Lo estaba disfrutando cuando alguien interrumpió mi lectura. De pronto, un señor se puso a predicar el evangelio. La verdad que no me molestaba, porque cada cual vive su religión como mejor le parece (aunque yo nunca me despertaría tan temprano para hacerlo)
Lo único que me distrajo fue cuando el predicador dijo "María quedó embarazada por un semen divino" Desde ese momento no pude prestarle atención ¿Semen divino? No me parece correcto. Y no me parece por dos razones: 1) Eso de que en Venezuela divino sea sinónimo de delicioso, y 2) Nunca pensé que hubiera semen en todo el cuento.
En mi mente, el nacimiento de Jesús siempre me pareció un acto de magia. Algo así como lo del sombrero y el conejo. Con la diferencia que en vez de un sombrero, era un vientre, y en vez de un conejo, era un niño.
Algo así como que el ángel se le apareció y le dijo: "María, te tengo dos noticias: una buena y una mala. La mala es que ya la gente no creerá por un buen tiempo que eres virgen. Estás embarazada y ni te lo esperabas. Y la buena es que después de nacimiento del niño, se creará un nuevo calendario y con un poco de suerte, una nueva religión. Abracadabra.. ¿o debería decir Amén?"
Pudo haber sido así, o como dice la Biblia
Regresando a mi realidad, pasó el tiempo y comenzaron a atender al público, hice mi cola, me tomé la foto y esperé. Me dieron la licencia a las 11.30 de la mañana. En la foto tengo la cabeza torcida a un lado, como si sintiera pena por algo, y una apariencia de 18 años. La máquina del tiempo es la cámara fotográfica de la gente de Tránsito Terrestre.
Lo interesante es que aún con la licencia, no me podía quitar la idea y la imagen mental que me había dado el señor predicador. Todavía no me la puedo quitar de la cabeza y por eso decidí compartirla contigo. Mientras, estoy feliz con mi licencia, que está como caída del cielo.

Posteado el 11 de noviembre de 2oo9

2 comentarios:

Angie C. dijo...

"Semen Divino" Oh mi Dios!!! Y en serio que andaria pensando el predicador cuando pronuncia aquellas palabras ?

Yo no quiero ni pensar en eso!!! Me gusto el titulo !!!

Quiero que sepas que te leo Ciro David y me gusta tu blog!!!

Alondra dijo...

Primero felicitarte porque aparentes ser un pavito de 18 y en cuanto a "semen divino" quedé alucinando en estereo...
Yo prefiero pensar en el cuento del ángel dándole tremendo susto a la buena de María.
Saluditos.