Máximo y el colibrí


Mi perro pequeño siempre me ha parecido muy dulce. Así ha sido casi todos los días, con sus excepciones. Como aquel en el que conoció al colibrí.
Yo siempre mantengo las ventanas de mi casa abiertas. Me gusta que entre la luz natural y el aire. Un día entró algo más: un ave. Era muy temprano. Me despertó el aleteo incesante por toda la casa. Pronto descubrí que era un colibrí.
Me emocioné porque nunca había visto uno tan cerca. Pero el pobre pájaro estaba asustado porque tampoco él había estado tan cerca de mí antes. Intenté disuadirlo para que saliera de la casa, en vista de que nada iba a hacer allá.
Entonces, huyendo de mí, se golpeó contra una pared y cayó al piso. Inmediatamente, mi perro Máximo salió a su rescate. Bueno, no exactamente. Fue a comérselo. Sí, eso es más exacto.
Cuando vi a mi perro, de su hocico sobresalían dos alas, una de cada lado. Con mis manos le abrí el hocico. Él se negaba, como si se lo hubiera ganado por haberlo cazado.
A la fuerza le quité el pobre pajarito, al que puse en el balcón para que pudiera volar cuando encontrara fuerzas. Al día siguiente voló, voló hacia el cielo.. el cielo de los pajaritos. En pocas, palabras, ese animal tuvo mala suerte y un pésimo último día de vida.
Algunos meses después, vi una sombra que se dibujaba en el vidrio de la ventana. La figura era inequívoca: una ardilla. Pensé "Yo nunca he tenido una ardilla entre mis manos, voy a abrir la ventana para que pase" Pero después me acordé del pobre colibrí y preferí que mi curiosidad no matara a otro animal.

Enviado el 11 de noviembre de 2oo9

2 comentarios:

Angie C. dijo...

Bien Hecho!

A mi me paso algo parecido con un pichon de paloma que entro en mi casa y murio el mismo dia yo que pensaba adoptarlo :(

periodista lilimar dijo...

POR FAVOR SEÑORES DE PROTECCIÓN ANIMAL. LLEGUESE, HASTA LA CASA DE CIRO GUEVARA. PORQUE ATENTA CONTRA LAS INDEFENSAS AVES QUE VISITAN SU HOGAR, Y LO QUE CONSIGUEN ES LA MUERTE. JEJEJEJEJE...