La vieja y la sombrilla



En estos días estaba leyendo en el portal NoticiasLocas.com sobre un grupo de personas en Argentina que se han dedicado a escribir sobre señoras de comportamiento deplorable. Sumado a esto, las señalan en un mapa de Google, para evitar encontrarlas. Todo bajo un grupo con un nombre en particular: Viejas de m*erda.
Me pareció algo ilógico, divertido, pero ilógico. Eso fue lo que pensé hasta ese mediodía.
Estaba caminando por la calle, cuando una señora me dijo "Mira, tú". Volteé y pregunté "¿Yo?". A lo que respondió "Sí, tú. Ayúdame con esta sombrilla". Fue en ese momento en el que me di cuenta que la señora estaba peleando con una sombrilla muy grande, gigante, en plena calle.
Como mi deseo de ser una buena persona es muy grande, comencé a ayudarla. Aunque no sabía qué era lo que quería exactamente. Comencé por colocar la sombrilla cerrada en una base. Pero en ese momento la señora me detuvo y me dijo "Eso lo puedo hacer yo. Pon esto hacia arriba" y me señaló algo que estaba en un lugar que no podía ver bien, porque estaba tapado por la tela.
Quizás debí advertirle a la señora que nunca en mi vida había abierto una sombrilla. Sin embargo, pensé que no podía ser muy difícil. Intenté inutilmente hasta que la dama me dijo "Así no, tienes que poner esto (lo que no podía ver) hacia arriba"
Le respondí muy educadamente "Señora, es que no sé qué es lo que usted señala". Seguí intentado hasta que ella me detuvo con una frase muy poco educada "No, no, no. Tú no sabes hacer nada. Deja eso así, que yo llamó a alguien que sí pueda"
Mientras me retiraba, esuché un débil "Inútil", mientras no paraba de pensar "Vieja ingrata" Aunque me sentí un poco mal, pronto me recuperé porque no es mi deber saber como se abren las sombrillas.
Fue así como conocí a mi propia versión de la Vieja de m*erda. Como la señora se mueve de esquina a esquina, no voy a decirte la dirección. No serviría de ayuda (como yo en este caso), así que lo único que te puedo aconsejar es que no cooperes con ninguna señora que tenga una sombrilla cerrada. A menos que tengas experiencia, claro

Posteado el 25 de marzo de 2o1o

2 comentarios:

Juntas pero no revueltas. dijo...

Ser vieja no es sinónimo de buena persona. Ser inmaduro (en su momento) es conveniente, pero serlo cuando ya dejamos atrás la juventud, me parece un contrasentido. Esa mujer se subió a un ladrillo y le dió mal de montaña.
Un abrazo, Alondra

Marissel dijo...

Jajajaja!!! qué cuento tan real! Pero debo votar por aquellos viejitos que no son tan amargados como esa con la que te tropezaste! de repente la sombrilla la tenía ostinada! de repente sí es una vieja de mierda! pero si no digo nada por aquellos que sí son chéveres, no me lo perdonaría! en nuestra sociedad hay muy poca gente que soporta a los viejitos, me alegra que tú no seas de esos y aunque no sabías cómo quisiste ayudar a esa señora.!!! bien!!!